Lupus Eritematoso Sistémico

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Lupus Eritematoso Sistémico

Mitos acerca de Lupus Eritematoso Sistémico (LES)

El lupus eritematoso sistémico (LES) es frecuentemente considerado una enfermedad que carece de tratamientos efectivos y que conlleva indefectiblemente al daño irreparable de muchos órganos nobles. Muchos pacientes sienten temor al recibir el diagnóstico de Lupus, pues imaginan una sentencia definitiva a una calidad de vida pobre y a la frustración de casi todas sus actividades laborales y/o académicas.

Esto no es necesariamente cierto.

¿Qué es Lupus Eritematoso Sistémico (LES)?

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad inflamatoria crónica, que podría atacar sus articulaciones, su piel y algunos otros tejidos como riñones, células de la sangre, corazón y pulmones.

La gran mayoría de personas afectadas son mujeres de edad joven.

¿Cuáles son las causas de Lupus Eritematoso Sistémico (LES)?

LES es una enfermedad autoinmune, esto significa que además de atacar virus y bacterias; nuestro sistema de defensa falla y comienza a atacar también a los tejidos sanos de nuestro propio organismo. El ataque hacia los tejidos sanos ocasiona inflamación y daño en varias partes del cuerpo. Los tejidos afectados difieren en cada paciente, pero podrían incluir: articulaciones, piel, riñones, células de la sangre, corazón, pulmones y sistema nervioso.

El origen de la falla en el sistema de defensa (el sistema inmune), aún no se conoce con certeza, pero se cree que incluye una combinación de factores como la herencia, el entorno y algunas hormonas. Si bien el lupus no se hereda directamente, es probable que al heredar algunos genes usted se haya hecho más susceptible a desarrollar la enfermedad. El LES puede así mismo ser desencadenado o “activado” por varios factores, como por ejemplo:

Infección: muchas infecciones pueden activar LES en personas susceptibles; en particular infecciones LES se ha visto asociado al virus Epstein-Barr (el virus causante de la mononucleosis).

Medicamentos: algunos, al ser utilizados por tiempo prolongado (meses o años), se han visto también asociados a lupus; como la clorpromazina (antipsicótico), la hidralazina (medicamento para la bajar la presión), la isoniazida (contra la tuberculosis) y la procainamida (para el corazón). Estos medicamentos conllevan al “lupus inducido por drogas” que difiere del LES en que afecta más a hombres que a mujeres y suele resolverse rápidamente al dejar de tomar el medicamento en cuestión.

Luz del sol: muchas personas susceptibles pueden desarrollar lesiones en la piel al exponerse a la luz del sol (rayos UV) y algunas pueden incluso presentar daños en otros órganos internos además de la piel.

Hormonas: ya que LES es una enfermedad preponderantemente femenina, muchos investigadores sugieren una relación entre LES y estrógenos. Se ha visto que la enfermedad puede exacerbarse durante la menstruación, el embarazo, el uso de tratamiento hormonal o anticonceptivos hormonales.

Otros factores que también han sido sugeridos como causas posibles de lupus son; estrés, algunas comidas, el edulcorante aspartame, implantes mamarios de silicona, tinte de pelo, pesticidas y otros tóxicos. La relación exacta entre éstos y lupus aún no ha sido comprobada científicamente.

¿Cuáles son los síntomas de Lupus Eritematoso Sistémico (LES)?

El LES es diferente en cada paciente; los signos y síntomas pueden ser súbitos o progresivos; leves o severos; temporales o permanentes. Sin embargo, la mayoría de la gente con LES tiene algo en común: el hecho de que la enfermedad suela presentarse por “episodios”, es decir que el paciente intercalará momentos en los que los síntomas y las molestias empeoren, y momentos de mejoría.

Algunos de los síntomas más frecuentes son:

Rash: solo afecta a un tercio de los pacientes, pero es característica su forma de “mariposa” alrededor de las mejillas. Otros tipos de lesiones en la piel pueden ser como acné o lesiones redondeadas gruesas y descamativas que dejan cicatrices.

Artritis: dolor, rigidez e hinchazón en articulaciones de dedos, manos, muñecas y rodillas. Esta artritis no ocasiona deformación de la articulación.

Problemas renales: se puede afectar la habilidad del riñón para filtrar las toxinas y conllevar a falla renal.

Fotosensibilidad: la luz del sol o la luz fluorescente intensa puede provocar la aparición de lesiones en la piel.

Problemas en el Sistema Nervioso Central: como dolores de cabeza, mareos, problemas visuales, etc.

Problemas Cardiacos: LES puede inflamar tanto el músculo, como la superficie del corazón.

Problemas pulmonares: pueden inflamarse las capas que recubren los pulmones, puede acumularse líquido entre estas capas o pueden inflamarse los pulmones mismos.

Úlceras: en la boca o en la nariz (menos frecuente), por lo general no ocasionan dolor, a menos que consuma algo cítrico o picante.

Problemas en los vasos sanguíneos: los vasos sanguíneos inflamados pueden afectar la circulación de la sangre.

También pueden ocurrir otros síntomas, que no son específicos del lupus:

Fatiga

Fiebre, sin explicación aparente.

Fenómeno de Raynaud: en esta condición, la punta de sus dedos se adormece, se pone pálida y luego azulada; al exponerse usted a temperaturas bajas.

Hinchazón: en las piernas o alrededor de sus ojos.

Problemas Digestivos: dolor abdominal, baja de peso, náuseas o vómitos.

Caída de cabello parcial, en caso que LES afecte la piel de su cuero cabelludo.

Depresión, tanto debido a la enfermedad misma, como al reto de vivir con una condición crónica similar.

¿Cómo se diagnostica Lupus Eritematoso Sistémico (LES)?

El LES es conocido también como la enfermedad de las “mil caras”, ya que los síntomas varían considerablemente de persona a persona. Muchas veces los síntomas varían también con el tiempo o se superponen a los síntomas de otras patologías, dificultándose el diagnóstico.

Para el diagnóstico, su médico le tomará una historia clínica completa, le preguntará acerca de los síntomas, las enfermedades que padece, los medicamentos que toma, su historia familiar, etc. y lo examinará. También podría solicitarle algunos de los siguientes análisis:

Análisis de sangre completo: este examen revisa la cantidad de células de su sangre (glóbulos rojos, blancos y plaquetas), así como la hemoglobina. Es necesario descartar anemia, disminución de glóbulos blancos o plaquetas.

Tasa de Sedimentación: es la velocidad con la que se sedimentan sus glóbulos rojos en un tubo de ensayo. Una velocidad alta puede indicar una enfermedad sistémica como lupus. Si bien esta prueba no es específica para LES, ayuda a descartar otras patologías.

Análisis de función Renal y/o Hepática: para confirmar el adecuado funcionamiento de estos órganos, ya que LES también podría afectarlos.

Análisis de Orina: el análisis de una muestra de orina podría encontrar un nivel elevado de proteínas o glóbulos rojos, lo cual ocurriría si se afectaran sus riñones.

Anticuerpos Antinucleares: son proteínas producidas por un sistema inmune “activado”; es común que estén presentes en las enfermedades autoinmunes. No todo paciente con anticuerpos antinucleares tiene LES, pero de obtenerse este resultado, se recomiendan otros análisis de anticuerpos más específicos para confirmar el diagnóstico. Consulte con su Reumatólogo.

Radiografía de Tórax: ayuda a descartar la presencia de fluido o inflamación en sus pulmones y corazón.

Electrocardiograma: este examen mide el patrón de impulsos eléctricos generados por su corazón. Permite identificar ritmos irregulares o daño.

Serología de Sífilis (VDRL): aunque parezca extraño, este análisis puede resultar positivo en pacientes que tengan unos anticuerpos llamados antifosfolipídicos en su sangre (sería un falso positivo), otro indicador de LES.

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

Los tratamientos para Lupus son tan variados como la enfermedad misma; sin embargo, el reposo, la protección de la luz solar, el no fumar, los ejercicios y una dieta sana siempre serán importantes.

Muchos medicamentos ayudan a aliviar los síntomas y a reducir el riesgo de las complicaciones del Lupus. Su Reumatólogo encontrará la combinación más adecuada para usted:

Antiinflamatorios no esteroideos: éstos ayudan a reducir el dolor y la inflamación que se presentan como consecuencia del LES. Sin embargo, su uso excesivo podría conllevar a efectos indeseables; coméntele siempre a su médico de los medicamentos que está consumiendo.

Medicamentos antimalaria: aunque no se ha encontrado ninguna relación directa entre Lupus y Malaria, éstos medicamentos son útiles en LES cuando los problemas afectan principalmente la piel, las articulaciones y las mucosas (úlceras en la boca); también ayudan a prevenir la aparición de episodios activos de la enfermedad. Algunos de ellos pueden usarse incluso durante la gestación.

Corticoides: estos medicamentos contrarrestan la inflamación producida por el Lupus. Si bien su uso muy prolongado o carente de control puede llevar a varios efectos secundarios, hay varias formas de nivelar la dosis para evitarlos. Siga las indicaciones de su médico.

Inmunosupresores: medicamentos como la azatioprina o la ciclofosfamida, funcionan al “suprimir” temporalmente su sistema inmune. Otros medicamentos también utilizados son el metotrexate, la ciclosporina o el micofenolato mofetil. Todos éstos están reservados para pacientes con una enfermedad muy severa o pacientes con falla en algún órgano, su uso es controlado siempre por personal de salud.

¿Qué complicaciones pueden presentarse si tengo esta enfermedad?

Con tratamiento, muchos pacientes con LES pueden vivir una vida activa y sana. Sin tratamiento, muchas complicaciones pueden presentarse en diversos órganos:

Riñones: los riñones pueden verse afectados seriamente frente a esta enfermedad, es necesario tener controlada la patología y realizar chequeos frecuentes, puesto que los problemas renales no siempre se manifiestan con síntomas.

Sistema Nervioso Central: podría experimentar dolores de cabeza, vértigo, problemas de memoria o cambios en su conducta.

Sangre y Vasos Sanguíneos: LES puede conllevar a anemia o a problemas de coagulación; también podrían inflamarse los vasos sanguíneos (vasculitis).

Pulmones: se hace más propenso a desarrollar una inflamación de las capas que recubren sus pulmones, ocasionándole una respiración dolorosa, o a una variedad no-infecciosa de neumonía.

Corazón: LES podría inflamar el músculo cardiaco o las capas que recubren su corazón, es importante reducir también o controlar otros factores de riesgo como presión alta o colesterol elevado.

Infecciones: pacientes con LES pueden ser más vulnerables a las infecciones, tanto debido a la misma enfermedad como a algunos de los medicamentos que se usan para tratarla.

El lupus también propone complicaciones particulares para las mujeres que se encuentran en edad fértil:

Incremento de pérdidas espontáneas: el riesgo es mayor al inicio o al final del embarazo. Es necesario un planeamiento cuidadoso y un tratamiento controlado para minimizar la posibilidad de pérdida.

Mayor número de complicaciones durante el embarazo: las mujeres con LES tienen mayor posibilidad de que la enfermedad se “active” durante la gestación. También son más propensas a problemas como presión alta, diabetes, problemas renales y nacimiento prematuro.

Limitadas opciones para la anticoncepción: muchas pacientes con LES podrían no tolerar bien el tratamiento con anticonceptivos orales y los dispositivos intrauterinos condicionan una mayor riesgo de infección.