Fibromialgia

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Fibromialgia

 Mitos acerca de la Fibromialgia

El principal mito de la Fibromialgia es acerca de su existencia misma. Muchas personas aquejadas por esta enfermedad sufren de dolores constantes en diversas partes del cuerpo, acompañados de un sentimiento o un ánimo depresivo que se exacerba cada vez que acuden al médico, pues muchas veces no reciben ningún diagnóstico, ni ningún tratamiento y solo les dicen “que todo está en su mente”. No es así, el dolor es real, existe, y por lo tanto; puede ser tratado.

¿Qué es Fibromialgia?

Usted tiene dolores fuertes en todo el cuerpo, se siente frecuentemente exhausta, deprimida e incluso después de muchos exámenes y análisis, sus médicos nunca han podido descubrir qué le sucede. Si esto le suena familiar… es probable que usted tenga fibromialgia.

La Fibromialgia es una condición crónica caracterizada por dolor en sus músculos, ligamentos y tendones, que puede afectar a todo el cuerpo. También puede presentarse gran fatiga y “puntos dolorosos” (lugares en su cuerpo, donde tan solo una ligera presión puede causarle dolor).

Si bien la intensidad de sus síntomas puede variar con el tiempo, es probable que, sin un tratamiento adecuado, las molestias nunca desaparezcan del todo y aunque esta enfermedad no es progresiva ni amenaza su vida, si interfiere con la calidad de la misma.

¿Cuáles son las causas de Fibromialgia?

La teoría que se maneja actualmente acerca del origen de la Fibromialgia se llama “Teoría de la Sensibilización Central”. Esta teoría dice que las personas con Fibromialgia tienen un umbral bajo para el dolor (es decir, que sienten el dolor más fácilmente que otros) ya que su cerebro es más sensible a las señales que transmiten dolor, tiene niveles elevados de ciertas sustancias químicas que transmiten dolor y tiene receptores que sobre reaccionan al dolor. Por esto, la presión en un punto específico del cuerpo, que no produciría mayor molestia en alguien sano, puede ocasionar gran dolor en alguien con esta enfermedad. No se conoce aun el origen de este proceso.

Algunos otros factores que contribuyen al desarrollo de la Fibromialgia son:

Alteraciones del sueño: algunos patrones alterados de sueño han sido asociados como causas y no solo como síntomas de esta enfermedad.

Injuria: en el sistema nervioso central, en particular en la parte superior de la médula espinal.

Infecciones: algunos piensan que una infección viral o bacteriana podría desencadenar Fibromialgia.

Alteraciones del Sistema Nervioso Simpático: éste es un sistema que controla funciones orgánicas involuntarias, como el ritmo cardiaco, la sudoración, movimientos intestinales, contracción de vasos sanguíneos, etc.

Cambios hormonales o Estrés psicológico.

¿Quiénes están más predispuestos a desarrollar Fibromialgia?

Las mujeres: La Fibromialgia ocurre más frecuentemente en mujeres que en hombres.

Edad: Adultos jóvenes o de mediana edad.

Personas con alteraciones en el patrón de sueño: Que sufren de espasmos musculares nocturnos en las piernas, síndrome de apnea del sueño,  acatisia (síndrome de las piernas inquietas), etc.

Historia familiar: Personas que tengan familiares cercanos con Fibromialgia.

Enfermedades Reumáticas: Personas que padezcan artritis reumatoide, lupus o espondilitis anquilosante podrían estar también más predispuestas.

¿Cuáles son los síntomas de Fibromialgia?

Los síntomas pueden variar dependiendo del clima, del estrés, de la actividad física, o incluso del momento del día. Por lo general se manifiesta:

Dolor extenso: en áreas específicas del cuerpo al ser presionadas; como la parte posterior de la cabeza, cuello y espalda superior, parte superior del pecho, codos, caderas y rodillas. El dolor puede persistir por meses y es usualmente acompañado de rigidez.

      Fatiga y alteraciones del sueño: la persona puede sentirse cansada aun después de haber dormido varias horas (esto suele resultar de algo llamado “Patrón de sueño con Onda Alfa interrumpida”), ya que la fase restaurativa del sueño no se produce. También pueden asociarse espasmos musculares nocturnos en las piernas.

Síndrome del Intestino Irritable: estreñimiento, diarrea, dolor abdominal y balonamiento, son comunes en personas con Fibromialgia.

Dolor de cabeza y dolor facial: éstos podrían estar relacionados al dolor y a la rigidez del cuello y de los hombros.

Otros síntomas comunes son: depresión, adormecimiento y hormigueo en manos y pies, dificultad para concentrarse, cambios de humor, dolor de pecho, piel seca, ojos y boca seca, periodo menstrual doloroso, vértigo y ansiedad.

¿Cómo se diagnostica Fibromialgia?

Si bien no existe un análisis de laboratorio específico para detectar Fibromialgia, muchas veces se solicitan algunos de éstos para descartar la presencia de alguna otra enfermedad. Si usted tiene Fibromialgia, sus análisis saldrán todos normales.

El Colegio Americano de Reumatología ha establecido una serie de criterios clínicos para el diagnóstico de esta enfermedad. El dolor en la Fibromialgia, para ser considerado dentro de este síndrome médico, debe tener una duración mínima de unos seis meses y acompañarse de 11 puntos dolorosos a la presión en unas localizaciones específicas, que su médico conoce.

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

Los medicamentos pueden ayudar a aliviar el dolor y a mejorar el patrón de sueño, su médico le podría recomendar algunos de los siguientes:

Analgésicos: Algunos analgésicos y/o antiinflamatorios no esteroideos recetados en combinación con otros medicamentos pueden ayudar a disminuir el dolor.

Antidepresivos: Mejoran el patrón de sueño y regulan los niveles de ciertas sustancias químicas en su cerebro (los neurotransmisores).

Relajantes musculares: Por lo general se prescriben por corto plazo, se toman a la hora de acostarse y ayudan a aliviar los dolores y espasmos musculares.

Pregabalina: Este fue el primer medicamento aprobado por la FDA para el tratamiento de la Fibromialgia, ayuda a aliviar el dolor y otros síntomas y a mejorar la calidad de vida.

Otros: También puede ser de ayuda la terapia cognitiva y las terapias para ayudar al manejo del estrés.

¿Qué complicaciones pueden presentarse si tengo esta enfermedad? 

La Fibromialgia no es una enfermedad progresiva y generalmente no desencadena otras condiciones ni enfermedades. Sin embargo ocasiona dolor, depresión y fatiga, los cuales pueden interferir y dificultar sus actividades diarias en el hogar, el trabajo e incluso sus relaciones interpersonales con familiares, colegas o amigos. La frustración de lidiar con una condición muy frecuentemente incomprendida es otra de las complicaciones.

Recomendaciones Personales:

Reducir el estrés: Reduzca o evite actividades que le ocasionen mucho estrés emocional (sin cambiar mucho su rutina diaria, mantenga sus actividades usuales), tómese un tiempo para relajarse cada día. Utilice técnicas para reducir estrés como la respiración o la meditación.

Actividad física: Mantenga un nivel parejo, moderado y constante de actividad diaria, si exagera y hace mucho ejercicio en sus días “buenos”, puede que tenga más días “malos”.

Dormir lo suficiente: Dado que la fatiga es uno de los síntomas principales, dormir lo adecuado es esencial. Practique buenos hábitos para dormir, como acostarse y levantarse siempre a la misma hora y limitar el tiempo de siesta durante el día.

Ejercitarse: Al principio, el ejercicio podría incrementar el dolor; pero si lo hace de forma regular y supervisada, los síntomas disminuirán. Ejercicios adecuados son: caminar, nadar, montar bicicleta y aeróbicos en el agua. También son benéficos los estiramientos, la buena postura y los ejercicios de relajación.

Estilo de vida saludable: Aliméntese de forma saludable. Limite su ingesta de café y su consumo de tabaco.