Artritis Reumatoide

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Artritis Reumatoide

 

Mitos acerca de la Artritis Reumatoide

Aun en la actualidad, la artritis reumatoide es vista como una condena. Muchos pacientes sienten temor de las complicaciones e imaginan que no podrán llevar una vida normal; no podrán hacer deporte, ni trabajar. Hoy en día los adelantos de la Reumatología ofrecen muchas alternativas que demuestran lo contrario.

 

¿Qué es Artritis Reumatoide (AR)?

Artritis Reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria que ocasiona dolor y daño a nivel de la superficie de las articulaciones. Además del dolor, las articulaciones pueden hincharse, ponerse rígidas y eventualmente, deformarse. Esto hace que las actividades más comunes del día, como levantarse de la cama o abrir un frasco, se vuelvan un martirio.

 

Esta enfermedad es 2 a 3 veces más común en mujeres y por lo general se presenta entre los 40 y 60 años de edad; aunque también se ven casos infantiles y juveniles.

 

¿Cuáles son las causas de Artritis Reumatoide (AR)?

A diferencia de la artrosis, que suele ocurrir tras el uso repetitivo o la sobrecarga de las articulaciones, AR es una condición inflamatoria. No se conoce con exactitud su causa, pero se cree que el propio sistema inmune ataca a la superficie de las articulaciones (a la membrana sinovial), la inflama, la engrosa y ocasiona también erosión y debilitamiento en los huesos cercanos. Muchos factores pueden estar involucrados, como la raza, los genes, la herencia, el estilo de vida, virus, otras enfermedades, etc.

 

Algunos factores de riesgo son;

Ser mujer: las mujeres son más afectadas que los hombres.

Edad entre 40 y 60 años, aunque también se ven casos en niños o en adultos mayores.

Historia familiar. Si un familiar directo suyo tiene artritis reumatoide, usted está más predispuesto a desarrollar AR. Si bien AR no se hereda, se hereda la predisposición a ella.

Hábito de fumar. Se ha visto que incrementa su riesgo a desarrollar AR.

 

¿Cuáles son los síntomas de Artritis Reumatoide (AR)?

AR puede afectar a varias articulaciones a la vez, pero por lo general empieza por las articulaciones más pequeñas; como las muñecas, los dedos de las manos, los tobillos y los pies. Se presenta con dolor al mover la articulación afectada, hinchazón de las mismas, dolor al tocar la articulación, manos hinchadas y rojizas, rigidez por las mañanas en las articulaciones de por lo menos 30 minutos, fatiga, baja de peso y/o fiebre.

 

La enfermedad puede alternar periodos de actividad, en los que todos los síntomas serán más severos y periodos de remisión, en los que la mayoría de síntomas disminuirán hasta un mínimo o incluso desaparecerán.

 

¿Cómo se diagnostica Artritis Reumatoide (AR)?

Su médico lo entrevistará, le preguntará acerca de sus síntomas, de su historia médica y luego lo examinará. Adicionalmente, también podría recomendarle:

Análisis de Sangre: como por ejemplo la velocidad de sedimentación glomerular (VSG), que ayuda a confirmar la presencia de una enfermedad inflamatoria en el organismo; el factor reumatoide (FR), presente en algunos pacientes con AR y algunos otros anticuerpos y análisis para descartar otras enfermedades.

Análisis del líquido articular: su médico podría solicitarle este análisis, extrayendo un poco del líquido articular, solo en caso de necesitar descartar otras patologías similares a la artritis.

Radiografías de las articulaciones: ayudan a determinar la progresión de artritis reumatoide en sus huesos y articulaciones.

 

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

Si bien AR no tiene cura definida hasta el momento, el tratamiento implica ayudar a aliviar el dolor, atenuar la inflamación, retardar y disminuir el daño de las articulaciones y disminuir el riesgo de discapacidad por artritis. Algunos de los medicamentos con los que se cuenta actualmente son:

Antiinflamatorios No esteroideos: alivian el dolor y reducen la inflamación. Su uso en dosis muy altas o durante un tiempo muy prolongado no es recomendable ya que podría tener efectos secundarios.

Corticoides: Reducen el dolor y la inflamación y además retardan el daño en las articulaciones. Su uso también debe ser controlado por su médico

Medicamentos Modificadores de Enfermedad (hidroxicloroquina, sales de oro, sulfasalazina, minociclina, metotrexate): son usados en fases tempranas de la enfermedad y ayudan a limitar el daño articular; su efecto no es inmediato, pero retardan el progreso de la enfermedad.

Inmunosupresores (Leflunomide, Azatioprina, Ciclosporina, Ciclofosfamida): estos medicamentos atenúan el efecto del sistema inmune, eliminando así las células que se asocian con la enfermedad.

Anticuerpos Monoclonales: reducen la inflamación y el daño de las articulaciones al inactivar específicamente ciertas células del sistema inmune como las células T ó las B. (infliximab, etanercept, adalimumab, rituximab o tocilizumab)

Anakinra: es similar a una sustancia del organismo que se encarga de modular la inflamación.

Su médico le recomendará el medicamento más apropiado, según sus síntomas y las características de la enfermedad en su organismo. Siga las indicaciones y acuda a sus chequeos.

 

¿Qué resultados obtendré si sigo los tratamientos?

Un tratamiento adecuado le ayudará a aliviar el dolor y las molestias de la artritis reumatoide. Le devolverá la movilidad de sus articulaciones sin dolor, de modo que usted pueda recuperar su actividad normal. Así mismo limitará el daño que podría presentarse en las articulaciones o en otros órganos debido a la enfermedad.

 

Para esto es necesario seguir las indicaciones de su médico, cumplir con sus chequeos, llevar una alimentación sana y ejercitarse regularmente.

 

¿Qué complicaciones pueden presentarse si tengo esta enfermedad?

La enfermedad además de inflamar sus articulaciones, puede dañarlas ocasionando a lo largo del tiempo discapacidad y deformidad.

 

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