Obesidad

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 ¿Qué es la obesidad? ¿Soy obesa?

Obesidad es el incremento de grasa corporal, el cual frecuentemente resulta en detrimento de la salud. Cuando una persona empieza a engordar, primero sus células grasas aumentan de tamaño (crecen) y luego, aumentan en número (más células grasas). Cuando usted adelgaza, estas células se hacen más chiquitas, pero el número de células grasas ya no disminuye. Por eso, cuando usted gana mucho peso, es difícil perderlo todo.

El índice de masa corporal (IMC) es un buen estimado de cuánta grasa hay en su cuerpo. Usted mismo puede obtenerlo dividiendo su peso (en kilogramos), entre su altura (en metros) elevada al cuadrado.

IMC = Peso (kg)/ Talla (m)2

Si por ejemplo, alguien pesa 68 kilos y mide 1.60 metros, su IMC será 68 / (1.60)2 =  26.56 kg/m2 

y por lo tanto; esta persona se encontrará en la categoría de sobrepeso.

Índice de Masa Corporal (IMC)

 

Índice de Masa   Corporal (IMC)

Clasificación de   Obesidad

Riesgo de   Enfermedad

< 18.5 kg/m2

Bajo de peso

Incrementado

18.5 – 24.9 kg/m2

Normal

Sin Riesgo

25 – 29.9 kg/m2

Sobrepeso

Incrementado.

30 – 34.5 kg/m2

Obesidad I

Alto

35 – 39.5 kg/m2

Obesidad II

Muy Alto

> 40 kg/m2

Obesidad Mórbida

Extremadamente Alto

 

¿Cuáles son las causas de obesidad?

 

La obesidad es una enfermedad en la que contribuyen varios factores:

  • Factor Genético: Es cierto, la genética influye en el peso de la persona. Si todos en su familia son obesos, es muy probable que usted también lo sea; pero su genética no tiene el 100% de la culpa… La genética no determina que usted sea obeso, sólo le da una predisposición. Olvídese de este factor porque usted no puede modificar su genética, trabaje con los otros factores –que sí son modificables- y obtendrá resultados.
  • Factor Ambiental: Como la amplia disponibilidad de comida rápida o “comida chatarra” y la gran publicidad que muestra a personas delgadas y de aspecto muy saludable consumiéndola.
  • Factor Cultural: La cultura promueve el  consumo de porciones cada vez mayores de comida y el sedentarismo. O la      idea equivocada que un “niño gordo” es un “niño sano”.
  • Factor Psicológico: Muchos pacientes responden a los eventos estresantes de forma inadecuada y comen en exceso o      compulsivamente cuando se sienten mal de ánimo.
  • Factor Farmacológico: En la actualidad, muchos medicamentos han sido ligados al aumento de peso. Por lo general se trata de medicamentos utilizados para tratar problemas hormonales, diabetes, alergias, depresión, psicosis, entre otros.
  • Factor Médico: Algunas enfermedades pueden desencadenar ganancia de peso entre sus síntomas, como por ejemplo el hipotiroidismo o la enfermedad de Cushing. Este tipo de obesidad será fácilmente identificable por su médico.

 

Mitos frecuentes acerca de la Obesidad

  • Mito #1:   Perder peso requiere reducir calorías en forma extrema.

No necesariamente. Lo que si es cierto, es que bajar de peso requiere consumir menos calorías de las que se queman. Mientras uno queme más de lo que consume, perderá peso. Si uno reduce demasiado su consumo de calorías, pueden ocurrir 2 cosas:

  • El cuerpo se extenúa por la falta de energía suficiente y empieza a almacenar todas las calorías que pueda. Esto hará más difícil que usted adelgace.
  • Al disminuir su consumo de calorías drásticamente, el cuerpo empieza a utilizar su propio músculo como energía. El músculo es la “máquina quemadora de grasa del organismo”, por lo tanto, menos músculo = menos quema de grasa

 

  • Mito #2: Se puede reducir de peso en zonas específicas del cuerpo.

Falso. Su organismo utiliza los almacenes de grasa de forma pareja en todo el cuerpo. El hecho que uno almacene más grasa en algunas partes específicas del cuerpo está determinado genéticamente. Por ejemplo, a diferencia de los hombres, las mujeres están determinadas genéticamente a almacenar grasa en las caderas.

 

  • Mito #3: Para perder peso hay que  evitar todas las grasas.

No. No todas las grasas son malas. Cierto tipo de grasas (los ácidos grasos esenciales) son requeridos por el cuerpo para elaborar hormonas importantes, etc. en particular aquellas grasas que derivan de productos naturales (almendras, pescados) y no las grasas manufacturadas (comida rápida). Es importante también que sepa que cualquier fuente de energía (grasa, proteína, carbohidratos) en exceso puede ser almacenada como grasa en su cuerpo. Coma con moderación.

 

  • Mito #4: No pierdo peso porque ser  gordo es “de familia”.

La obesidad es el resultado de la combinación de muchos factores, de los cuales la genética es solo uno de ellos. Sus genes solo le dan una predisposición, su conducta alimentaria y ambiente juegan el rol principal. Olvídese de esa predisposición que usted no puede modificar y preocúpese por las conductas que usted controla.

 

 

  • Mito #5: El sobrepeso y la obesidad en  niños es normal y desaparece sola.

Es probable que desaparezca, el error está en decir que la obesidad en niños es aceptable. Las estadísticas muestran que 1 de cada 5 niños tiene sobrepeso. Los hábitos de alimentación de los niños se traducen en lo que serán sus hábitos de adultos. Es más difícil modificar hábitos antiguos que crear hábitos nuevos. Enséñele a sus hijos, desde muy pequeños cómo nutrirse de manera saludable.

 

  • Mito #6: Dejar de comer o saltearse las  comidas ayuda a adelgazar.

La reducción extrema de calorías puede ocasionar más daño que beneficio. Estudios han demostrado que la gente que no toma desayuno, en promedio tiende a pesar más que aquellos que no se saltean la primera comida del día. Si el organismo siente que pasa muchas horas sin recibir energía (comida), empieza a almacenar todo lo que pueda. Por eso es preferible comer varias veces al día en porciones pequeñas, así el organismo mantiene niveles constantes de glucosa en la sangre y solo almacena lo que en realidad necesita.

 

¿Por qué debo preocuparme?

 

La obesidad es mucho más que un problema de estética. Muchas enfermedades y condiciones médicas serias han sido ligadas a la obesidad, incluyendo presión alta, diabetes, infarto cardiaco e incluso varios tipos de cáncer son más frecuentes en personas obesas, como cáncer de mama, recto, colon, próstata, etc.

Además de los problemas de la salud física, también se ven muy frecuentemente problemas en el área emocional, como depresión, ansiedad, baja autoestima y trastornos de la conducta alimentaria, como por ejemplo comer de forma compulsiva o bulimia (que se asocia a sobrepeso, contrario a lo que mucha gente piensa).

 

¿Cuáles son las consecuencias psico-sociales de la obesidad?

 

El sufrimiento emocional puede llegar a ser una de las partes más dolorosas de la obesidad. La sociedad actual enfatiza mucho el aspecto físico y muchas veces equipara belleza o atractivo a delgadez, en particular en las mujeres. Este tipo de mensajes hace que gente con sobrepeso se sienta poco atractiva.

 

Mucha gente piensa además que la gente con obesidad son glotones, flojos o de poca voluntad. Como resultado, las personas obesas pueden enfrentarse muchas veces a una sociedad con prejuicios o que los discrimina en el trabajo, el colegio, en la vía pública o en cualquier situación social. Pueden presentarse sentimientos de rechazo, vergüenza o depresión.

Las consecuencias psicológicas son quizá más dañinas durante la niñez y la adolescencia de las personas obesas. Otros niños los molestan, avergüenzan y se burlan de ellos. La estigmatización de la obesidad ha llegado a ser muy común incluso en los medios de comunicación, películas, series, dibujos animados, etc. Desafortunadamente, las personas con historia de obesidad, sufren muy frecuentemente de depresión, baja autoestima y desórdenes de alimentación.

 

¿Qué complicaciones médicas conlleva la obesidad?

 

El sobrepeso y la obesidad incrementan su riesgo para muchas enfermedades y condiciones médicas, como por ejemplo:

  • Presión arterial alta
  • Dislipidemia (colesterol elevado)
  • Resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa y Diabetes tipo 2
  • Enfermedad cardiaca (síndrome coronario e infarto cardiaco)
  • Derrame  cerebral
  • Enfermedad  de la vesícula biliar (cálculos, inflamación de la vesícula)
  • Enfermedad  del hígado graso
  • Artrosis (en especial en aquellas articulaciones que soportan todo su peso, como rodillas,  cadera y parte baja de la      columna)
  • Gota
  • Reflujo  gastroesofágico, en el que el contenido del estómago regresa hacia el esófago, porque el esfínter bajo de éste último, no cierra bien.
  • Síndrome  de apnea del sueño
  • Problemas respiratorios
  • Algunos tipos de cáncer (endometrio, mama, colon)
  • Complicaciones del embarazo

La mayoría de médicos coincide en que mientras más obeso es el paciente, mayores problemas de salud desarrollará.

 

¿Cómo bajar de peso?

 Primero, ¿quiénes deben perder peso? Los médicos están de acuerdo en que su salud mejorará al perder peso, si:

  • Tiene un IMC mayor a 30 (en rango de obesidad).
  • Tiene un IMC que se encuentra entre 25 y 30 (sobrepeso), pero quiere empezar a prevenir problemas de salud mayores.
  • Tiene historia familiar de ciertas enfermedades crónicas que se asocian a sobrepeso y obesidad, como Diabetes tipo 2, dislipidemia (colesterol o triglicéridos elevados), problemas del corazón, etc.
  • Usted tiene ya una condición médica que está relacionada al sobrepeso o a la obesidad (hipertensión, dislipidemia, diabetes, artrosis, etc.).
  • La medida de su cintura es: más de 102 cm en varones y más de 88 cm en mujeres. Se ha demostrado que estas medidas se asocian a una peligrosa cantidad de grasa interna (grasa visceral).

 

Si usted cumple con alguno de estos criterios; no está solo. Bajar de peso, aunque sea solo un 5 ó 10% de su peso le ayudará a comenzar a mejorar su salud.

Si bien existen muchos métodos para adelgazar saludablemente (dependiendo de su nivel de obesidad, estado de salud actual y voluntad para hacerlo); bajar de peso es como una fórmula matemática: se debe disminuir el consumo de calorías y aumentar la actividad física. No existen curas mágicas, solo tratamiento a largo plazo; mientras más tiempo lo siga, mejores serán sus resultados. Lo bueno es que no hará dietas, las dietas son el enemigo porque implican disminuir exageradamente el consumo calórico durante un tiempo predeterminado (1 semana o 1 mes). Los resultados duraderos se obtienen solo si usted decide HOY cambiar su estilo de vida.

  • Inicie un cambio gradualmente. Antes de comer algo muy calórico, deténgase un momento y pregúntese si en verdad está hambriento. Si la respuesta es no, considere tomar solo una vaso de agua.
  • Fraccione sus comidas: en vez de 1 ó 2 comidas grandes al día, considere comer 4 ó 5 porciones más pequeñas de alimentos (servido como en un plato de entrada).
  • La proteína  es esencial para ayudar a su organismo a construir más músculo (sobretodo si usted está ejercitándose). Incluya algo de proteína en cada comida: carnes magras (carne blanca: pollo, pescado, pavo, conejo, etc.), leche,  claras de huevo.
  • La fibra es importante para corregir el estreñimiento y para darle sensación de llenura. La dosis recomendada es de 25 gr. al día. Se encuentra en frutas  que se comen con cáscara, vegetales de tallo y productos integrales de   grano entero.
  • Evite azúcares (tortas, galletas, gaseosas), embutidos (jamón, chorizo, tocino,  salchichas) y frituras.
  • ¡Levántese  y ejercítese! Empiece hoy, por lo menos 3 veces por semana, al menos 30  minutos al día. Empiece despacio, no se fuerce. Puede empezar caminando en el parque, siempre con zapatillas cómodas.
  • Hidrátese bien: el agua es importante, por lo menos 2 litros al día (esto  no se aplica para gaseosas).
  • Si va al  gimnasio no olvide hacer ejercicio cardiovascular (correr, bailar,  bicicleta). Pregúntele a su médico qué ejercicio le conviene más a usted,  según su estado de salud.
  • No olvide  nunca calentar antes de los ejercicios y estirar después. Esto ayudará a  evitar lesiones dolorosas.
  • Si hace  pesas, empiece gradualmente y pida siempre que un entrenador supervise su  postura.
  • Si no tiene tiempo para dedicarle a un gimnasio, incremente sus actividades diarias, suba más escaleras, no use ascensor, estacione su auto más lejos, etc.

Tratamientos Médicos

Su doctor puede recomendarle algún tratamiento médico, si su IMC es mayor a 27 y usted está experimentando alguna condición médica que se relacione a la obesidad o si su IMC es mayor a 30. Algunos de los medicamentos disponibles son:

  • Sibutramina (Meridia ®): este medicamento altera unas sustancias químicas      en su cerebro y lo hace sentirse satisfecho más rápidamente. Estudios han      demostrado que tras un año de uso, los pacientes que toman Sibutramina bajan      en promedio 5 kilos más que los que usan placebo. Efectos secundarios      incluyen aumento de presión arterial, dolor de cabeza, boca seca,      estreñimiento e insomnio.

 

  • Orlistat (Xenical ®): previene la      absorción intestinal del 30% de la grasa que usted consume en las comidas.      La grasa no absorbida se elimina con las heces. La pérdida de peso      utilizando solo Orlistat es modesta, alrededor de 3 kilos al año. Los      efectos secundarios son deposiciones grasosas y frecuentes. Puesto que      Orlistat bloquea la absorción de algunos nutrientes, su médico puede      recomendarle tomar también un multivitamínico.

 

  • Slim Fast ®: funciona como remplazo de      comidas. Ayuda a bajar de peso por que usted remplaza una o dos comidas al      día por este batido bajo en calorías. Su presentación es en polvo y se      consume mezclado con leche descremada. El resto del día, usted consume      verduras, frutas y una tercera comida saludable. Se puede adelgazar tanto      como si estuviera siguiendo un régimen tradicional bajo en calorías.

 

Preguntas Frecuentes acerca de obesidad

 

  • Cada vez que hago dieta y ejercicios, nunca bajo de peso ¿será que tengo “un mal metabolismo”?

Este es en realidad un problema muy común y por lo tanto fue analizado por doctores en un estudio científico en 1992. El estudio concluyó que la falla de pacientes obesos en perder peso, mientras consumen una dieta reportada como baja en calorías y, se debe a que la ingesta calórica era sustancialmente mayor que la reportada y a que sobreestimaban su actividad física, y no a una anormalidad de su organismo en quemar grasas. Estos pacientes en realidad tenían una percepción involuntariamente equivocada acerca de todo lo que comían y de cuánto ejercicio en realidad hacían.

 

  • ¿Una liposucción me podría ayudar a bajar de peso y a reducir las complicaciones de la obesidad?

La liposucción es un procedimiento cosmético, en el que se remueven áreas localizadas de grasa mediante una cánula de succión. La cantidad máxima que se remueve varía entre 2 y 4 kilos. No es considerado un tratamiento para la obesidad. Aún si se removiera mucha más grasa, esto no mejoraría su presión arterial, su colesterol alto o su riesgo de tener una enfermedad al corazón; porque todos estos problemas se asocian a la grasa interna (visceral) y no a la que se saca en una liposucción (grasa superficial).

 

Dra. Johanna Hinojosa Andía.

C.M.P.  No  46059